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El Día del Padre dejó un nuevo dato preocupante para el comercio argentino. Según un relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas registraron una caída del 0,3% respecto a la misma fecha de 2025, consolidando cuatro años consecutivos de resultados negativos para una de las jornadas más importantes del calendario comercial.
El informe expuso que, pese a los esfuerzos del sector privado por incentivar las compras mediante promociones, descuentos y cuotas con tarjetas de crédito, el escenario económico y la pérdida del poder adquisitivo continuaron condicionando el comportamiento de los consumidores.
Más del 80% de los comercios implementó acciones especiales para captar clientes, aunque las estrategias no alcanzaron para modificar la tendencia general.
Desde la entidad empresaria señalaron que las principales herramientas utilizadas fueron los planes de financiación con tarjetas y beneficios por pagos al contado, aunque aclararon que la efectividad de estas medidas estuvo limitada por la cautela que predomina en los hogares argentinos.
El ticket promedio alcanzó los $78.986, una cifra que representa un importante incremento nominal respecto a los $41.302 registrados el año pasado.
Sin embargo, desde CAME advirtieron que este crecimiento estuvo vinculado a la inflación y a una mayor concentración de las compras en productos más económicos y en artículos que se encontraban en promoción.
"Los clientes priorizaron resguardar el presupuesto familiar y eligieron los productos de menor valor dentro de cada rubro", señalaron desde la entidad.
Los datos consolidan un escenario que viene repitiéndose desde hace cuatro años. El índice de ventas minoristas por el Día del Padre acumula una seguidilla negativa que comenzó en 2023 y que se profundizó en los años siguientes.
Las caídas registradas fueron del 1,2% en 2023, del 10,2% en 2024, del 1,7% en 2025 y del 0,3% en 2026.
El relevamiento también reflejó el ánimo del sector comercial. El 38,1% de los comerciantes aseguró que la fecha tuvo un impacto moderado en sus ventas, mientras que un 36,5% reconoció que hubo cierto movimiento, aunque insuficiente para modificar el panorama general.
Por otra parte, apenas un 7,4% consideró que la celebración fue determinante para impulsar la actividad, mientras que el 18% restante sostuvo que el Día del Padre no generó ningún efecto positivo en su facturación.
En cuanto a los rubros, cuatro de las seis categorías analizadas lograron cerrar con números positivos. Los mejores desempeños correspondieron a Librerías e Indumentaria, ambos con una mejora del 2,1% respecto del año anterior. También registraron leves incrementos los sectores de Electrodomésticos, artefactos del hogar y equipos de audio y video, con un crecimiento del 0,8%, y Calzado y marroquinería, con una suba del 0,4%.
En contrapartida, los peores resultados se observaron en Equipos periféricos, accesorios y celulares, que registraron una caída del 6,1%, y Cosméticos y perfumería, que retrocedió un 3,8%.
El informe de CAME vuelve a reflejar un fenómeno que atraviesa gran parte de la economía argentina: un consumo cada vez más selectivo, donde las promociones ya no alcanzan para revertir la prudencia con la que las familias administran sus gastos cotidianos.